Un cabello sano, brillante y limpio siempre suma puntos a cualquier look. Sin embargo, el pelo no se mantiene limpio tanto tiempo como nos gustaría. Son muchos los factores que influyen en que el cabello se ensucie con más facilidad, como el exceso de sebo, un lavado inadecuado, un exceso de productos de acabado o el uso de champús que no son acordes a tu tipo de pelo.

Desde Olaplex nos dan los mejores consejos para que tu pelo dure más tiempo limpio:

1. Descubre el tipo de cabello que tienes
Del mismo modo que ocurre con la piel, no todos los productos capilares son beneficiosos para cualquier clase de pelo, por lo que tienes que descubrir cómo es el tuyo. Más allá de conocer la densidad -fino, grueso o normal- también hay que tener en cuenta cómo es la piel de tu cuero cabelludo. En función de este factor, necesitarás un producto que aporte más hidratación, para evitar la descamación, o que te ayude a controlar la cantidad de sebo, para reducir la aparición de grasa. Por ello, no dudes en preguntar a tu peluquero cómo es tu cabello y tu cuero cabelludo ya que, cuanto más lo conozcas, mejor lo podrás cuidar.

2. Aprende a lavar tu pelo
Una vez sepas qué champú es el idóneo para tu tipo de pelo, debes aprender a aplicarlo correctamente. Además de tener en cuenta las especificaciones de cada fabricante, es muy importante que cepilles bien el cabello con un peine de cerdas suaves para eliminar los posibles nudos, enredos y partículas de suciedad. ¡No dejes todo en manos del champú!

Una vez en la ducha, enjabona tu pelo mientras masajeas tu cuero cabelludo con las yemas de los dedos para favorecer la circulación. Si el champú hace poca espuma, enjabónalo una segunda vez. Por último, no olvides enjuagarlo correctamente con agua tibia o fría. Evita el agua caliente, pues hace que el pelo se vuelva más quebradizo.

3. Cepilla tu melena
Cada vez que cepillas tu pelo, ayudas a eliminar una gran cantidad de impurezas que se depositan diariamente por culpa de la contaminación y otros agentes.

No es necesario que peines tu melena 100 veces, como dicen en las películas de época, porque solo conseguirás que pierda densidad y se rompa con más facilidad. Lo ideal es hacerlo de medios a puntas, para evitar engrasar la raíz, tres veces al día: al levantarnos, cuando llegamos a casa y antes de acostarnos.
4. No juegues con tu pelo
Sí, lo reconocemos. A todos nos gusta tocarnos la melena cuando está recién lavada porque se nota sedosa, pero lo único que conseguimos es ensuciarla más y acortar, innecesariamente, el tiempo entre cada lavado.

Además de evitar jugar con él, lo recomendable es mantener el pelo alejado de la cara, dado que el sebo facial puede contribuir a ensuciarlo. Asimismo, los productos que aplicas en tu rostro también se depositan en el cabello.

5. Peines limpios
“Mucha gente no se da cuenta de que si cepillan su pelo recién lavado con una herramienta que nunca han limpiado, el cabello también se va a ensuciar”, explican desde Olaplex. Por este motivo, es indispensable que todos los utensilios que vayas a utilizar sobre tu pelo no tengan suciedad.

¿Cómo limpiarlos? Retira toda la cantidad de cabello que puedas y sumerge los peines y cepillos en un recipiente que contenga agua tibia y jabón. Puedes ayudarte de un cepillo de dientes para retirar la suciedad. Para limpiar las planchas, lo mejor es pasarles con cuidado un trapo húmedo cuando las placas estén frías.