•    Messy: Estudiadamente despeinadas y poco depiladas, dan al rostro una mayor expresividad facial y gestual, además de reforzar la mirada y marcar un carácter, no necesariamente rudo o masculino: “Se consiguen peinándolas a contrapelo con algún producto que las fije, no a todas queda bien, depende mucho de las facciones”.

•    Bold: Hablamos de cejas tamaño XXL, bien delineadas, cuidadas y gruesas: “Quedan muy bien en rostros contundentes y con personalidad”.

•    Brushed up: Es decir, peinadas hacia arriba y con la ayuda de un fijador para una mayor duración: “No requiere más cuidados que retocar con un peine”.

•    Smokey: Técnica de maquillaje con lápiz y polvos para unas cejas más gruesas y naturales, también usada para perfilarlas, sobre todo para definir el arco y lograr que se vean con mayor grosor y naturalidad: “Si partimos de escasez de pelo en las mismas, no importa, con la ayuda de un buen lápiz y polvos para remarcar, puedes seguir el trazo que va del principio al final, rellenando allí donde veas una o varias calvas”.

•    Feather: Este tipo de cejas, también llamadas pluma, consiste en peinar hacia arriba y hacia abajo desde la mitad de las mismas: “El resultado no favorece demasiado, pero va en cuestión de gustos, sin duda hay que atreverse y tener pocos prejuicios”.