Admitámoslos, es viernes y lo único que deseamos es ir a casa a dormir por horas, porque, aunque la fiesta nos “llame”, nuestro cuerpo ya no aguanta igual como años atrás; ejemplo, son las resacas que parecen empeorar con la edad.

¿Por qué?

Una explicación de que el alcohol haga más estragos en nuestro cuerpo a los 30 años en comparación a los 20 años, es que vamos perdiendo algunas de las enzimas necesarias para metabolizar dicha sustancia.

Sin embargo, y de acuerdo a algunas investigaciones realizadas por Damaris Rohsenow, Director Asociado del Centro de Estudios sobre el Alcohol y Adicciones de la Universidad de Brown , en el caso de los que tenemos 40 años o más, las crudas nos “pegan” más porque a partir de esta edad el hígado entra en un proceso degenerativo.

Es decir, este órgano tiene más dificultad para mantener el ritmo de la vida social; no procesa todos los agentes químicos que ingerimos a diario.
Además, otra explicación de que la sed, el dolor de cabeza, mareos sean más intensos se debe a que, queramos o no, nuestro metabolismo va en declive.
Por ello es importante que mantengamos un consumo moderado sobre este tipo de bebidas. ¡Tu salud es también tu responsabilidad!