El alero de los  Lakers de Los Ángeles, Brandon Ingram, recibió una suspensión de cuatro partidos por su participación en la pelea el sábado entre jugadores del cuadro californiano y los Rockets de Houston, anunció ayer la NBA.

Además de Ingram, el base de los de púrpura y oro, Rajon Rondo, fue sancionado con tres partidos y el armador de los Rockets, Chris Paul, con dos.
Rondo y Paul se engancharon a falta de poco más de cuatro minutos para el final del juego, el primero de LeBron James en el Staples Center de Los Ángeles, lo que desencadenó una pelea en la que Ingram golpeó por la espalda al base y “se dirigió a un árbitro de manera agresiva”.
Rondo fue suspendido “por haber escupido a Paul y haberle dado varios golpes” mientras el base de Houston lo fue por “meter un dedo en el ojo a Rondo y haberle golpeado varias veces”.
Los Rockets se impusieron 124-115 a los angelinos, que han perdido sus dos encuentros esta temporada.

En dicho enfrentamiento, los Rockets mantuvieron una vez más la tendencia de los últimos tiempos ante los angelinos, a quienes han doblegado en 19 de sus últimos 25 encuentros y en siete de los últimos ocho choques.
La noche del sábado, James Harden, el Jugador Más Valioso reinante, se desbordó con 36 puntos, siete rebotes y cinco asistencias.

Paul tuvo una actuación de 28 tantos, siete capturas y 11 servicios para anotación antes de ser expulsado, mientras que la incorporación estelar de Houston de cara a esta campaña, Carmelo Anthony, ayudó con 11 balones recuperados en la lucha rebotera saliendo de la banca para ayudar en el triunfo de su equipo.