La nueva generación de futbolistas mexicanos volvió a dar una triste exhibición, esta vez ante Estados Unidos, acérrimo rival del área de Concacaf.
Los dirigidos por Ricardo Ferretti demostraron que aún están muy chavos y no sólo se notó en el resultado, el cual terminó 1-0, sino en lo mental, donde los vecinos del Norte terminaron dominando a los aztecas, provocándoles una expulsión que descompuso lo poco que había hecho bien el tricolor en el Estadio Nissan en Nashville, Tennessee.

Otra vez fue Diego Lainez quien mostró las mejores hechuras por México y fue en sus botines que se produjeron las mejores oportunidades de gol.
Un cabezazo de Edson Álvarez al 15’ y un remate de Roberto Alvarado tras un jugadón por la banda de Lainez, fueron las únicas dos claras que tuvieron los de Ferretti, quienes en la segunda parte desaparecieron por completo.

Aunque México parecía tener control absoluto del partido ante unos también juveniles estadounidenses, el momento clave del partido se dio al 64’, cuando Ángel Zaldívar cayó en provocaciones de Matt Miazga, quien se había burlado previamente de Lainez por su estatura, situación que no sólo prendió al delantero de Chivas, sino también a Álvarez quien con un pechazo terminó la discusión.

Pero el que nunca se enfrió fue Zaldívar, ya que un minuto después se barrió con las dos piernas por delante y se hizo acreedor a la tarjeta roja.
A partir de ahí, México se descompuso en su totalidad.
Ya con uno más, Estados Unidos aprovechó los espacios y se agrupó mejor en la cancha y esto le trajo dividendos inmediatos, ya que al 70’,

Tyler Adams remató solo dentro del área ante una pésima marca azteca tras un centro lento para poner el 1-0 definitivo.
Ferretti intentó modificar y renovar el ataque, pero la realidad es que México no volvió a mostrar algo interesante en la cancha.
Con esta derrota, los del “Tuca” cerraron con dos fracasos en la Fecha FIFA, donde anotaron un gol y recibieron cinco.