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La pandemia deja en Estados Unidos casi 300,000 muertes más de lo esperado en un año normal

La pandemia deja en Estados Unidos casi 300,000 muertes más de lo esperado en un año normal

Desde el inicio de la pandemia de coronavirus, Estados Unidos tiene 300,000 muertes más de las que tendría en un año normal, reveló un nuevo reporte del Gobierno publicado el martes.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han rastreado cuántas muertes se han reportado y han comparado con los conteos de años previos.

Por lo general, entre el inicio de febrero y finales de septiembre se registran alrededor de 1.9 millones de decesos. Pero este año, la cifra es más cercana a los 2.2 millones, lo que significa un incremento del 14.5%.

Los CDC aseguran que cerca de dos terceras partes de los decesos adicionales se deben al coronavirus. Funcionarios de la agencia señalan que es posible que el virus también haya sido un factor que contribuyó en muchos otros fallecimientos. Por ejemplo, una persona con síntomas de infarto cardíaco pudo haber dudado en ir a un hospital en el que se atendía a pacientes de COVID-19.

Las personas mayores, de entre 75 y 84 años, representan el mayor segmento de muertes adicionales, con unas 95,000. La cifra es 21.5% mayor a la de un año normal.

Pero el mayor incremento relativo, de 26.5%, fue en personas de entre 25 y 44 años. Los fallecimientos entre menores de 25 años se redujeron ligeramente.

Y, como ya lo habían advertido expertos, el mayor incremento en los decesos, de 54%, es entre los latinos

El informe llega a menos de dos semanas de las elecciones. El manejo de la pandemia por parte del presidente, Donald Trump, se ha convertido en uno de los temas principales durante las campañas, cuando el país supera las 220,000 muertes por COVID-19.

 Trump ha minimizado el impacto del virus, a pesar de que el coronavirus es la tercera causa de mortalidad en los Estados Unidos este año, detrás de las enfermedades cardíacas y el cáncer.

Desde el inicio de la pandemia se hizo evidente que los latinos y afroamericanos eran los más expuestos a morir de la enfermedad debido a la inequidad en el acceso a la salud y la prevalencia de comorbilidades.

Otro estudio de los CDC ya había advertido que, entre mayo y agosto, la muerte por COVID-19 de personas latinas y afroamericanas en Estados Unido fue desproporcionada en comparación con el resto de la población.

De 114,411 muertes relacionadas con el coronavirus, registradas ante el Sistema Nacional de Estadísticas Vitales, el 25% fueron de latinos y el 19% de personas afroamericanas, de acuerdo con dicho estudio de los CDC, pese a que estas minorías solo representan el 18 y 13% de la población, respectivamente.

El estudio advierte que el virus se propaga más rápido en hogares multigeneracionales y multifamiliares; en trabajos donde las labores deben ser presenciales, así como entre personas que enfrentan discriminación y acceso limitado a la salud.

Con información de AP y The Washington Post.

Cómo mantener al coronavirus a raya en espacios cerrados

Cómo mantener al coronavirus a raya en espacios cerrados

A medida que el frío otoñal hace que las personas vuelvan a sus casas, aulas y oficinas, el coronavirus puede resurgir incluso en estados que hasta ahora han frenado su propagación.

¿Por qué? El virus representa una mayor amenaza en los espacios cerrados y abarrotados que en los exteriores.

Por ejemplo, en los estados del sur se produjo un aumento en los contagios cuando las temperaturas se dispararon este verano, lo que provocó que la gente permaneciera en el interior con el aire acondicionado encendido.

“Me preocupa un poco que vayamos a ver ese cambio en las latitudes del norte a medida que el clima se enfríe”, afirmó Linsey Marr de Virginia Tech en Blacksburg, quien estudia cómo se comportan los virus en el aire.

En entornos cerrados mal ventilados, como la mayoría de los restaurantes y bares, el virus puede permanecer suspendido en el aire durante períodos extensos y viajar distancias de más de 2 metros, señalaron Marr y otros investigadores.

Este verano, los científicos aislaron virus vivos de pequeñas gotas llamadas aerosoles que flotaban en el aire hasta 5 metros de distancia de un paciente contagiado en un hospital.

A menos que vivas con una persona contagiada (en cuyo caso los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades [CDC, por su sigla en inglés] de Estados Unidos ofrecen pautas específicas a seguir) protegerte en casa no requiere de medidas especialmente extraordinarias, comentó Marr.

Cuando tienes el valor para ir a otro lugar, llevar un protector facial y lavarte las manos siguen siendo las mejores maneras de protegerte en espacios cerrados.

No obstante, el temor al riesgo de contagio en interiores ha impulsado el mercado de costosos dispositivos que prometen limpiar las superficies (e incluso el aire) del virus, pero los expertos advirtieron que la mayoría de esos productos son una exageración e incluso pueden tener consecuencias dañinas involuntarias.

“Cualquier cosa que suene extravagante y no se haya probado y demostrado es algo que hay que evitar”, dijo Delphine Farmer, química atmosférica de la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins.

“El agua y el jabón funcionan de maravilla”.

Les preguntamos a los expertos qué estrategias deberían adoptar las personas y cuáles deberían evitar cuando el clima sea más frío.

No se trata solo de la ventilación.

Algunos distritos escolares se han centrado en proteger sus sistemas de ventilación de los virus, y los CDC han elaborado un conjunto de recomendaciones muy completo para las empresas que intentan evitar que sus trabajadores se contagien con el virus.

No obstante, “la conversación acerca de la reducción de riesgos va más allá de la ventilación”, comentó Joseph Allen, experto en seguridad de edificios de la Facultad de Salud Pública T. H. Chan de la Universidad de Harvard.

“Es una estrategia de defensa por capas en la que ninguna acción en sí misma es suficiente, pero en conjunto pueden reducir el riesgo”.

Allen propuso las siguientes medidas para la gestión de edificios más grandes:

— Eliminar la exposición siempre que sea posible: por ejemplo, al exhortar al personal a trabajar desde casa.

— Permitir la entrada solo a aquellas personas que necesitan estar físicamente en el edificio.

— Adoptar estrategias como añadir filtros de aire y desinfectar las superficies.

— Gestionar el flujo de personas que transitan por el edificio: por ejemplo, la cantidad de personas que entran a los ascensores en cada ocasión.

— Exigir el uso de protectores faciales y otros equipos de protección personal según lo exijan las circunstancias en el interior.

Los investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por su sigla en inglés) han creado una aplicación para determinar cuántas personas pueden congregarse con seguridad en un espacio determinado y durante cuánto tiempo.

Independientemente de estas precauciones, la estrategia ideal consiste en usar un cubrebocas en el interior, afirmó Martin Bazant, ingeniero químico del MIT, y agregó: “Eso tiene un efecto mucho más relevante de lo que cualquiera de esas estrategias proporcionaría”.

Existen soluciones sencillas que podemos probar en este momento.

Esta es una solución fácil y gratuita: de ser posible, abrí las ventanas, “en especial durante la temporada de entretiempo, cuando las condiciones climáticas son más templadas”, dijo Allen.

Las escuelas deben tener una ventilación suficiente para intercambiar por completo el aire de una habitación cada 20 minutos, pero la mayoría apenas logra hacerlo una vez cada hora.

“Incluso con solo abrir las ventanas 15 centímetros se puede cambiar drásticamente el índice de intercambio de aire”, señaló Allen.

El consejo también es útil para los viajes en auto. Abrir un poco una ventanilla puede ayudar a dispersar el coronavirus que podrían exhalar otros pasajeros.

Los ventiladores oscilantes pueden ser útiles o dañinos en espacios cerrados, dependiendo de cómo se utilicen.

Lo ideal es que no se coloquen en ningún lugar donde puedan empujar las exhalaciones cargadas de virus de una persona contagiada por toda una habitación o en el rostro de otra persona.

Un ventilador no oscilante colocado en una ventana y alejado de las personas puede aumentar el flujo de aire en una habitación sin estos riesgos.

Los filtros básicos de aire a menudo son la mejor opción.

c.2020 The New York Times Company

Whitmer aclara orden: no se requieren máscaras para todos los deportes

Whitmer aclara orden: no se requieren máscaras para todos los deportes

LANSING – La gobernadora Gretchen Whitmer el miércoles por la noche aclaró su orden que requiere máscaras en los deportes organizados, diciendo que deben usarse en el entrenamiento y la competencia solo cuando los atletas no pueden mantenerse a una distancia de 6 pies consistentemente.

La medida menciona explícitamente el fútbol, el fútbol y el voleibol como deportes donde cubrirse la cara es imprescindible debido a la pandemia de coronavirus. Pero ahora también exime los deportes en los que los atletas pueden mantener la distancia “excepto en momentos ocasionales y fugaces”, como tenis, golf, campo a través, béisbol y sóftbol.

Su orden inicial de reabrir gimnasios y permitir que se reanuden los deportes organizados adicionales, emitida la semana pasada, requería que todos los atletas, “mientras estaban en el campo de juego”, usaran una máscara, excepto al nadar. La Asociación Atlética de Escuelas Secundarias de Michigan, que rápidamente restableció la temporada de fútbol pospuesta, dijo en un memorando a las escuelas que estaba buscando más interpretaciones y orientación sobre el mandato de la máscara.

Una pregunta, por ejemplo, se refería a los deportes de otoño que se habían realizado durante semanas sin cubrirse la cara: golf, tenis y campo a través en todo el estado, y fútbol en los condados del norte. La MHSAA se negó a comentar sobre el último pedido y dijo que diría más el jueves una vez que “sepamos el alcance total de lo que esto requiere”.

La orden de Whitmer continúa diciendo que los organizadores deportivos deben asegurarse de que los atletas cumplan con el requisito de la máscara.

Fuente: Holland Sentinel.

Ya está el protocolo para lanzar dos tipos de vacunas en pocas semanas

Ya está el protocolo para lanzar dos tipos de vacunas en pocas semanas

En los documentos de planeación enviados la semana pasada a las agencias de salud pública en todo Estados Unidos, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés), describieron cómo se están preparando para dos vacunas contra el coronavirus a las que se refieren simplemente como vacuna A y B.

Los detalles técnicos de estas, incluyendo el lapso que debe haber entre la administración de las dosis y su temperatura de almacenamiento, coinciden con las dos vacunas que están más avanzadas en el proceso de ensayos clínicos en Estados Unidos, fabricadas por los laboratorios Moderna y Pfizer.

A continuación,  lo que debes saber sobre el funcionamiento de las vacunas, cómo se hacen las pruebas y cómo se van a distribuir en la población, en caso, solo en caso, de que se demuestre que funcionan.

¿Cómo actúan estas vacunas?

Las vacunas pueden estar hechas de distintas maneras. Actualmente, las más utilizadas contienen virus desactivados, virus vivos debilitados o fragmentos de proteínas.

Moderna y Pfizer están probando un nuevo tipo de vacuna que nunca antes había sido aprobada para su uso en humanos. Esta vacuna contiene moléculas genéticas llamadas ARN mensajero. El ARN mensajero se inyecta en las células del músculo, que lo interpretan como si se tratara de las instrucciones para formar una proteína (una proteína que se encuentra en la superficie del coronavirus).

Si todo sale bien, las proteínas estimulan el sistema inmunitario y generan una protección prolongada contra el virus.

¿Quién se vacunará primero?

En los documentos enviados a las agencias de salud pública, los CDC señalaron que determinados grupos tendrían prioridad, comenzando con los trabajadores de la salud, trabajadores esenciales (como los policías o quienes trabajan en industrias fundamentales como la producción de alimentos), las “poblaciones de seguridad nacional” y los trabajadores y residentes de instalaciones de cuidados a largo plazo como los asilos para ancianos.

Esos grupos prioritarios están compuestos de millones de personas. En una reunión de la semana pasada del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC, un funcionario de la agencia presentó una diapositiva que muestra que en Estados Unidos hay entre diecisiete y veinte millones de trabajadores de la salud, de 60 a 80 millones de trabajadores esenciales y aproximadamente 53 millones de personas mayores de 65 años.

El miércoles, las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina dieron a conocer un plan de 114 páginas, patrocinado por los CDC y los Institutos Nacionales de Salud, que proponía un complicado sistema de cuatro fases que deberán ser prioritarias.

c.2020 The New York Times Company

¿Por qué no debes quitarte la mascarilla ni para ir al baño?

¿Por qué no debes quitarte la mascarilla ni para ir al baño?

Ahora que hemos retomado algunas actividades con la pandemia de coronavirus a cuestas, es importante saber que algunos lugares son más riesgosos que otros para contraer la enfermedad. Especialmente los lugares que son frecuentados por muchas personas y que carecen de ventilación adecuada pueden convertirse en un foco de infección.

Los baños públicos cumplen con ambas condiciones: son lugares cerrados visitados por muchas personas, y los expertos señalan que es preciso usar una mascarilla ahí también. ¿Y por qué no debes quitarte la mascarilla ni para ir al baño?

A estas alturas ya sabemos muy bien la importancia de utilizar mascarillas en lugares públicos, y los sanitarios no deben ser la excepción, por más incómodo que sea. En los baños puede haber partículas inhalables de coronavirus capaces de producir COVID-19, por lo que es mejor protegerse.

Investigadores de la Universidad de Yangzhou, en China, han confirmado que los urinarios y los inodoros pueden propulsar partículas del virus al aire luego de que una persona infectada los ha utilizado, y esto ocurre en el momento de jalar la cadena.

A través de modelos de computadora, los científicos simularon lo que ocurre en los inodoros con el coronavirus al momento de activar el flush, y observaron que en sólo cinco segundos, las partículas del virus pueden alcanzar una altura superior a los dos pies (60 centímetros), es decir, la altura aproximada de los muslos de una persona con estatura promedio.

Estudios anteriores han confirmado la presencia del virus en las heces de personas enfermas, y otros han logrado extraer el patógeno también de la orina, “lo que significa que la transmisión a través de la orina podría ser una ruta de transmisión previamente ignorada“, escribieron los expertos chinos. De hecho, observaron que en los urinarios el virus produce “una tendencia a trepar más violenta” que en los inodoros.

La velocidad con que se elevan las partículas de coronavirus en el aire puede ser aún mayor cuando el inodoro se utiliza con frecuencia, como ocurre con un baño público que usado por varias personas a la vez, señalan los investigadores que publicaron sus hallazgos en la revista Physics of Fluid.

El uso de mascarillas debe ser obligatorio en los baños públicos, y se necesitan urgentemente mejoras antidifusión en las instalaciones en los baños públicos, especialmente en la actual crisis del SARS-CoV-2″, señalan los autores del estudio.

“La excreción fecal (del virus) parece ocurrir en pacientes sin síntomas gastrointestinales, lo que podría permitir que los individuos asintomáticos sin síntomas respiratorios sean una fuente de transmisión fecal“, advierten.

Fuente: La Opinion.